domingo, 8 de febrero de 2026

Hamnet


Sinopsis: Will (Paul Mescal) un profesor de latín que trabaja para pagar las deudas de su familia se enamora de Agnes (Jessie Buckley) y comienzan una relación a pesar de que ambas familias no estén de acuerdo.

Reseña: No negaré el ingenio detrás de la historia de Hamnet, desde su composición con elementos provenientes de diversas obras de William Shakespeare, pasando por su sutil y envolvente fusión de ficción, historia y misticismo y su poderosa representación del teatro como más que mero entretenimiento o escape del dolor sino como una fuerza épica y a la vez intima capaz de cambiar vidas y de la inmortalización. Creo que el problema no es todo lo que se desprende de la historia sino la historia en si misma, la cual no considero mala pero tampoco logró cautivarme demasiado. Pero vayamos por partes.
El libreto de Chloe Zhao y Maggie O'Farrell (basado en la novela Hamnet escrita por la misma O'Farrell) tiene como protagonista a Agnes, su conexión profunda con la naturaleza, sus aparentes habilidades para leer el futuro de los demás y su rechazo a las creencias de su al rededor son fundamentales para entender como su relación con quien seria uno de los escritores más importantes de la historia influyó en la creación de sus celebradas obras... principalmente Hamlet. Pero lo que mejor funciona es lo que no nos muestra, como la evolución de Will en sus viajes a Londres. Zhao y O'Farrell tienen confianza en su público para añadir piezas en su rompecabezas dramático y metafórico sin necesidad de explicaciones obvias.
La historia se toma su tiempo para avanzar lo cual funciona mejor para compenetrarnos con los personajes y que nos resulte más significativo su incipiente amor y los lazos familiares con sus hijos. La dirección de Zhao es delicada y a la vez detallista logrando transportarnos a la sencillez y también los riesgos de la vida en el siglo XVI. También me pareció notable su disciplina para los momentos trágicos contados desde la sensibilidad de Agnes que deja a un lado la lógica pura para permitir un entendimiento más espiritual.
Desde luego el elenco hace un trabajo fenomenal. Todas las miradas están puestas en la actuación de Jessie Buckley como Agnes y lo entiendo. Su trabajo es desgarrador y a la vez cálido y preciso manejando una amplia gama de emociones y una enigmática personalidad a la vez accesible. Pero el resto también me pareció brillante. Paul Mescal transmite la impotencia e inquietudes de un genio creativo, profundamente sensible pero con dificultades para expresarse en un ambiente no propicio. Las actuaciones infantiles me parecieron más que destacables. Jacobi Jupe, Olivia Lynes y Bodhi Rae Breathnach como los hijos de Agnes y Will son conmovedores, evocando la inocencia de su edad pero a la vez una madurez y entendimiento de la vida gracias a las enseñanzas de sus padres que se sienten creíbles logrando escenas poderosas.
Habiendo dicho tantos halagos tengo que volver a mi señalamiento inicial. La historia de Hamnet esta construida de una forma brillante para transmitir su poderoso mensaje pero no pude evitar sentir que en su fondo es una simple historia de romance y drama que ya hemos visto muchas veces. El amor que debe luchar contra el rechazo de los demás, la inicial felicidad de la familia, el desgaste de la rutina, la tragedia inevitable, la aceptación y/o superación final (tal vez). Y tampoco pude evitar sentir un poco de manipulación emocional forzada por parte de la directora principalmente en el tercer acto. No negaré que se trata de una notable secuencia artística profunda y emotiva pero a su vez siento que rompe un poco con la sutileza del resto de la cinta.
A fin de cuentas son mucho más las cosas positivas que las negativas por lo que tengo que recomendar Hamnet por sus actuaciones, ingenio narrativo y la dirección así como quienes busquen una historia emotiva que sirva como un retrato de la belleza en el teatro (o toda forma de arte), su enorme significado y poder sobre nosotros. Y si bien por momentos se siente algo artificial el resultado final es memorable y potente. Pero sí, Sentimental Value lo hizo mejor.
Calificación: 8

viernes, 6 de febrero de 2026

El Vengador Toxico (The Toxic Avenger)

Sinopsis: El humilde conserje Winston Gooze (Peter Dinklage) sufre un accidente con desechos radiactivos que lo vuelven un mutante deforme con superpoderes lo cual aprovechará para vengarse de la compañía para la que trabaja que le negó un tratamiento para salvar su vida.

Reseña: Esa breve sinopsis apenas cubre un 30% de la trama de El Vengador Toxico. No porque se trate de una historia compleja e impenetrable sino porque el libreto de Macon Blair nos inunda con personajes y subtramas absurdas y de caricatura para buscar nuestras risas incrédulas y no aburrirnos. Quienes estén familiarizados con el producto de la emblemática Troma Films (y la original The Toxic Avenger de 1984) sabrán que esperar de este reboot. Una "B-Movie" que no teme escandalizar con excesivo "gore" y escatológico humor a la vez que no descuida el drama y la construcción de sus personajes (bueno, considerablemente hablando). No es una cinta para tomar en serio sino para divertirse y creo que esta nueva versión lo logra aunque no tanto como esperaba.
Como dije antes, el guion de Macon Blair (también director de la cinta) integra tantos personajes y subtramas como le es posible tan solo como excusa para rutinas cómicas e incrementar la violencia exagerada. Por un lado tenemos la historia del conserje Winston que debe sobrellevar la perdida de su pareja y la poca cercanía con su hijastro que quedó a su cargo, a su vez se entera de una enfermedad que lo matará en menos de un año. Y la responsable podría ser la empresa para la que trabaja, dirigida por el arrogante Bob Garbinger (Kevin Bacon) acusada de contaminar el agua y el aire del pueblo. La joven J.J. Doherty (Taylour Paige) perseguida por los secuaces de Garbinger ya que tiene información comprometedora y busca vengar a su mamá y su hermana. Thad Barkabus como un poderoso mafioso que ayudo a Garbinger a construir su empresa y ahora lo presiona para que solucione estos problemas...seria absurdo mencionar a todos. El Vengador Toxico es un desfile de delirio y bizarría con una endeble conexión narrativa. Pero se trata de una cinta producida por Troma Films así que seria ridículo quejarme por eso. Creo que mi problema fue que no la sentí "genuina". Las cintas de los ochenta y noventa eran caóticas y baratas producciones que compensaban estos defectos con desbordante energía e irreverencia. Esta nueva versión se siente calculada, como un homenaje apropiado que no escatima en excesos pero que no se siente espontaneo ni innovador. Tal vez hacia falta un director con más impronta y personalidad para agregar a lo que termina siendo solo una recreación del cine-B (o Z) sin dudas entretenida y graciosa pero no muy ingeniosa.
Tengo que admirar al elenco compuesto de prestigiosos actores dando lo mejor de si, entregando actuaciones serias en los momentos más inapropiados y adaptándose a la perfección al tono de la película. Pete Dinklage es un solido protagonista, simpático y creíble, Jacob Tremblay (como ha crecido desde Room) eleva su trillado y simple papel, Kevin Bacon como acostumbra es un villano ególatra y vanidoso brillante, Elihah Wood irreconocible como su raro y sometido hermano. Todos ofrecen risas y extravagancia entreteniéndonos a pesar de que la historia no tenga pies ni cabeza.
Resumiendo El Vengador Toxico ofrece lo que esperamos: abundante sangre, chistes soeces y comentario social para simular algún sentido. Y si bien no pude evitar cierta artificialidad en esta nueva producción (o tal vez me estoy poniendo viejo) tengo que recomendarla para quienes quieran divertirse un rato sin culpa y disfrutar de un homenaje nostálgico a un tipo de cine repudiado por muchos pero que a algunos supo hacernos muy felices. 
Calificación: 7.5

miércoles, 4 de febrero de 2026

¡Ayuda! (Send Help)

Sinopsis: La empleada de "Planificación y Estrategia" Linda Liddle (Rachel McAdams) sufre una gran decepción cuando un importante ascenso en la compañía le es negado por el sucesor del director difunto quien resulta ser su arrogante hijo Bradley Preston (Dylan O'Brien). Pero las cosas cambian cuando en un viaje en avión este sufre un accidente y ambos quedan varados en una isla perdida en el golfo de Tailandia.

Reseña: Para disfrutar plenamente de ¡Ayuda! vale advertir que no esperen al Sam Raimi de la trilogía de Evil Dead (o de la serie Ash vs Evil Dead) con sus excesos viscerales, demencial tono y sardónico humor sino que encontraran a un Raimi más ligero y accesible como el que vimos en Drag Me To Hell. No necesariamente es algo negativo. ¡Ayuda! cuenta una historia interesante e ingeniosa en su desarrollo y logra momentos impactantes como también otros hilarantes pero al final queda la sensación de que pudo ser mucho más.
Para empezar ni siquiera calificaría a ¡Ayuda! como terror. Es más bien una diestra combinación de thriller y comedia negra con buen manejo del drama y el suspenso (aunque renegué de la tibia clasificación PG-13). El guion de Damian Shannon y Mark Swift se compone de elementos que parecen sacados de otras películas como Cast Away, Swept Away, Hard Candy y Misery pero que se sienten apropiados para una estructura narrativa precisa e impredecible. Creo que lo que mejor funciona es la interacción entre los protagonistas y como su dinámica se va torciendo alterando nuestras expectativas. Al principio Linda es despreciada y subestimada por el antipático nuevo jefe Bradley pero en medio de una isla desierta Linda es la que toma el control (no solo por la herida en la pierna de Bradley sino porque es una fanática del programa Survivor y posee una enorme conocimiento sobre supervivencia). Pero esto no va por el camino fácil de "polos opuestos que se atraen" o de "incompatibilidad que deviene en violencia" sino por algo mucho más inesperado cuando conocemos en profundidad a ambos protagonistas con decisiones que nos hacen dudar de su sanidad mental y del lado de quien debemos estar. Al mismo tiempo algunas acciones que toman son entendibles a pesar de ser terribles. Como sea ese perverso juego de "realmente no hay buenos y malos" logra que la trama sea tan atrapante y emocionante hasta el maniático y satisfactorio final.
La dirección de Sam Raimi como es habitual resulta excelente, más sutil a lo que nos tiene acostumbrados pero con gran manejo audiovisual para orquestar escenas de gran intensidad o acción con efectos a veces buenos (el accidente de avión) y otras pobres (el jabalí) y para hacer uso de su habitual humor bizarro cuando es apropiado ya sea para resaltar una idea o simplemente para aligerar la angustia. En cuanto a los aspectos técnicos la cinta resulta poco destacable, ya sea la fotografía, la música y el diseño de producción.
Pasando al reducido elenco, Rachel McAdams al principio se siente inapropiada para interpretar a la atolondrada e inepta social Linda pero no se puede negar que su caracterización es brillante, natural y creíble tanto en los momentos dramáticos como en los de destreza física. Por su parte Dylan O'brien logra evitar la caricaturización del típico idiota inútil que nunca necesitó esforzarse en nada logrando humanizar a Bradley, con buen manejo de humor, drama y también amenaza (ya sea por egoísmo, venganza o por propia supervivencia).
Resumiendo ¡Ayuda! es una experiencia muy entretenida e impredecible que nos hace reír e impactarnos con su bien construido guion y la ágil dirección de Raimi. Creo que se queda corta en cuanto al nivel de perversión y violencia que pudo elevarla a la altura de "joya" (la "confrontación" final muestra el potencial desperdiciado) terminando en una cinta bien hecha pero no muy memorable. Aun así puedo recomendarla con confianza para pasar un buen rato si no se tienen expectativas demasiado elevadas. Traducción: no esperen algo como Evil Dead.
Calificación: 8.5

martes, 3 de febrero de 2026

Sirat: Trance En El Desierto (Sirât)

Sinopsis: Un hombre y su pequeño hijo se adentran en el mundo de las "raves" en los desiertos de Marruecos para encontrar a su hija desaparecida hace seis meses.

Reseña: Me gustan las películas que se "cocinan a fuego lento", las que no necesitan de constante estimulación ni subestimarnos con explicaciones y formas burdas u obvias. Disfruto de una minuciosa construcción de atmosfera que nos haga sentir inmersos en la realidad que retrata, en las vivencias de los personajes y que nos invite a sacar nuestras propias conclusiones basadas en nuestras propias visiones del mundo. Lamentablemente en el caso de Sirat: Trance en el Desierto (hablando de ser obvio y burdo gracias por el subtitulo a los genios traductores) creo que la atmosfera termina reemplazando el contenido (tanto emocional como el de las ideas) y si bien tiene muchos aspectos valorables la experiencia global me dejo algo frio y poco entusiasmado.
Para empezar  el ritmo de la cinta se siente lento y poco dinámico, con largas escenas que solo muestran a los personajes bailando al ritmo de la música electrónica bajo el consumo de sustancias alucinógenas. Claro es un establecimiento de la mencionada atmosfera pero el sustento parece escaso y nunca se genera un interés considerable en el grupo de individuos que seguimos. Tan solo un retrato de una realidad de marginados sociales, de las injusticias que ocurren en el mundo a manos de gobiernos y del escape que se busca por medio de drogas y música. Nada muy novedoso ni profundo.
Vuelvo a repetir que no me molesta el tono parsimonioso, los reducidos diálogos ni el amplio uso de metáforas para contar la historia. Mi problema se debe a que dicha historia y mensaje en el caso de Sirat: Trance en el Desierto no me generaron las emociones o compenetración suficientes para disfrutar la experiencia de manera significativa.
Pasando a lo bueno hay que recalcar los aspectos técnicos: desde el diseño de sonido, las potentes locaciones, y los bien construidos planos la cinta logra transportarnos a los agresivos desiertos marroquíes con gran efectividad. El elenco logra actuaciones naturales y palpables muy creíbles en los momentos más dramáticos de la trama. También aprecié la sutileza del guion de Santiago Fillol y Oliver Laxe como también la dirección de Laxe tanto en sus comentarios políticos como en el impacto de estos elementos en la historia. Tanto sobre la actual crisis global que amenaza con una tercera guerra mundial o los conflictos limítrofes y migratorios Sirat: Trance en el Desierto los incorpora de manera orgánica y apropiada y no como un panfleto partidario.
Entonces recomiendo Sirat: Trance en el Desierto con reservas. Podría tener un efecto positivo mucho mayor en otros espectadores a pesar de que en mi caso no logré conectar del todo con los personajes. Sus numerosos aspectos técnicos y artísticos, el trabajo de su elenco y la mesura narrativa que maneja son motivo suficiente para verla y descansar un poco del estridente e hiperestimulante cine convencional. En este caso hablamos de cine de "arte" aunque esto no significa que sea del todo satisfactorio. Tal vez con menos música techno la habría disfrutado más.
Calificación: 7

viernes, 23 de enero de 2026

Marty Supremo (Marty Supreme)

 

Sinopsis: Marty Mauser (Timothée Chalamet) asegura ser el mejor jugador de tenis de mesa del mundo pero su imprudencia y soberbia podrían condenarlo al fracaso.

Reseña: Marty Supremo hace lo que todo biopic debe hacer. No se interesa tanto en recrear detalladamente una serie de momentos importantes en la vida de la figura en la que se basa (de hecho su veracidad histórica es nula) sino en contar su propia historia a partir de su espíritu y personalidad. 
Dicha historia es muy simple, una mera excusa para desatar una caótica e impredecible cadena de eventos que mezclan la comedia, el drama, la tragedia, el thriller y el deporte pero que logra que esta amalgama sea apropiada y totalmente lógica debido al comportamiento de Marty: arrogante, impulsivo y a la vez enormemente ambicioso y talentoso (ya sea para el tenis de mesa o para manipular personas a su antojo).
Pensándolo bien la estructura narrativa de Marty Supremo recuerda a los proyectos anteriores del director Josh Safdie junto a su hermano Benny (Good Times y Uncut Gems) con situaciones surrealistas que empeoran cada vez más debido a la negligencia del protagonista. En este caso el tono de la película es mucho más ameno y motivacional pero eso no quita que haya momentos realmente crudos y de gran tensión. Por el lado negativo, al igual que en las cintas previas de los hermanos Safdie (esta vez Josh Safdie dirige en solitario) algunas escenas se sienten innecesarias o que se extienden más de la cuenta. De todas formas la experiencia general es muy entretenida y satisfactoria logrando una espontaneidad que se siente muy real.
El guion de Safdie y Ronald Bronstein no teme en mostrar los peores comportamientos de Marty, su egoísmo, su arrogancia y su inmadurez. De hecho la genialidad de la cinta recae en generar ambivalencia sobre lo que queremos que pase con el protagonista. Por momentos lo odiamos y queremos que fracase, por otros lo admiramos a pesar de que nos provoque rechazo y por otros demuestra desesperación y patetismo lo cual nos lleva a empatizar con él. Su carisma y energía son magnéticos y conducen la historia con un frenético ritmo hasta un climax espectacular y conmovedor.
Desde luego gran parte del éxito de Marty Supremo esta en su actor principal. Timothée Chalamet simplemente es perfecto para interpretar al determinado y auto confiado en extremo Marty Mauser. Desde su lenguaje corporal, sus diversas facetas, y su interacción con el resto del elenco Chalamet presta una interpretación formidable que traspasa la pantalla. También me gustó mucho el trabajo de Odessa A'zion como la "amiga de la infancia" Rachel que espera un hijo de Marty, Gwyneth Paltrow como Kay Stone, antigua estrella de cine que cae ante los "encantos" del joven protagonista y Kevin O'Leary como "rival moral".
En cuanto a los aspectos técnicos la cinta es fantástica. Filmada con un formato de 35mm logra una textura de grano característico de la época en la que transcurre la historia transportándonos a los años cincuenta. La edición a cargo del director y guionista es precisa, con gran manejo del ritmo pero sabiendo cuando disminuir la intensidad. ¡Y que música! La composición de Daniel Lopatin remite a la década de los ochenta con gran uso de sintetizadores modernos lo cual en un principio podría parecer anacrónico y forzado. Pero debo decir que funciona de maravilla. Tanto en si misma (voy a escucharla constantemente en YouTube) así también como complemento y elevador de las emociones de los personajes.
En definitiva Marty Supremo es una frenesí de sentimientos, anárquico y refrescante por su valentía de romper con los parámetros narrativos del cine convencional. Por momentos quizá pierda el rumbo y por otros opte por un camino más amigable. Pero en general resulta una experiencia poderosa, original y memorable que recomiendo con entusiasmo. Nunca creí que un partido de ping-pong me haría despegar de mi butaca.
Calificación: 9

martes, 20 de enero de 2026

La Única Opción (No Other Choice)

Sinopsis: Cuando Man-Su, trabajador de una compañía fabricante de papel, es despedido y pasa más de un año desempleado decide idear un desesperado plan para volver a su trabajo soñado y no perder todo lo que obtuvo para él y su familia.

Reseña: Sin llegar a los niveles de destreza creativa ni energía que el director Park Chan-Wook ha demostrado en el pasadoLa Única Opción resulta una interesante combinación de comedia, tragedia y critica social abordando diversos temas como la deshumanización laboral, la exclusión en aras de la rentabilidad, la psicología de individuos identificados principalmente con su trabajo y la dinámica familiar en tiempos de crisis.
El guion de Park Chan-Wook y Lee Kyoung-mi (basado en la novela The Ax de Donald E. Westlake) muestra gran habilidad para que con breves pasajes entendamos rápidamente la historia de la familia protagónica y como esta fue moldeando sus personalidades y llevándolos a tomar las decisiones que veremos más adelante (algunas racionales y otras no tanto). El argumento de La Única Opción es bastante simple y no muy original pero se compensa con personajes humanos entrañables interpretados por un excelente elenco y un desarrollo poco predecible.
Desafortunadamente no pude evitar sentir la cinta redundante, planteado una y otra vez los lamentos de Man-Su y su esposa Miri y con Chan-Wook expresando las mimas ideas criticas al capitalismo durante todo el metraje pero sin proponer algo realmente estimulante, solo mostrar las inevitables injusticias y sus consecuencias dentro de este determinado sistema económico lo cual ya se siente cansado.
Aun así el débil libreto es elevado gracias a la siempre brillante dirección de este cineasta surcoreano. No solo en su impecable manejo de actores y su ágil ritmo narrativo. Su preciso uso de colores, creación de imaginativas simbologías y su maestría para representar los peores comportamientos humanos en escenas hilarantes hacen de La Única Opción una experiencia entretenida e impactante.
Resumiendo La Única Opción es una cinta menor dentro de la filmografía de Park Chan-Wook. De todas formas ofrece buenas dosis de emoción, belleza visual e interesantes ideas relevantes para el contexto económico actual. Podría haber sido más profunda y ambiciosa pero como mero entretenimiento con substancia tengo que recomendarla con confianza.
Calificación: 8

viernes, 9 de enero de 2026

Nouvelle Vague


Sinopsis: Vivenciamos el proceso de pre-producción y filmación de la emblemática cinta À bout de souffle.

Reseña: No soy un conocedor del movimiento cinematográfico que nació en la Francia de finales de los cincuenta llamado "Nueva Ola francesa". Por esta razón no me atraía mucho una bio-pic sobre la realización de una de sus producciones más reconocidas.
Pero mi interés creció cuando supe que Richard Linklater se encargaría de la dirección de Nouvelle Vague. Linklater es uno de mis directores favoritos y considero que posee un talento único para contagiar la pasión que siente por las figuras o periodos históricos que retrata en sus películas. Creo que no lo logra del todo en esta ocasión pero aun así se trata de una experiencia simpática y profunda.
Para ser sincero los primeros treinta minutos de Nouvelle Vague me parecieron aburridos y tediosos. El guion de Holly Gent y Vincent Palmo Jr. se encarga de introducirnos en este ambiente artístico con un desfile de personajes históricos debatiendo sobre cine que tal vez funcione para sus estudiosos y admiradores pero para los ajenos se siente cansado el constante intercambio entre personajes arrogantes y pretenciosos con diálogos no muy significativos o memorables.
Por suerte Nouvelle Vague mejora mucho cuando comienza el rodaje a cargo del director Jean-Luc Godard (Guillaume Marbeck) y observamos su particular visión artística puesta en acción, contrariando las recomendaciones y objeciones de sus productores, equipo técnico y actores logrando hilarantes interacciones a la vez que reflexionamos sobre las posibilidades del cine, la importancia de innovar y correr los limites de lo convencional como también cual debe ser su función en nuestras vidas. 
Linklater logra una sencilla pero detallada recreación de Francia hace sesenta años, desde los autos, vestuarios y los equipos de filmación apelando a la nostalgia de tiempos más simples, arduos pero maravillosos a la vez donde debía compensarse las limitaciones técnicas con pasión e ingenio. El elenco completo logra actuaciones espontaneas y una gran química. No hay necesidad de duelos actorales ni desplantes histriónicos. El manejo de actores por parte de Linklater siempre es brillante, logrando momentos cálidos y humanos con una narrativa casual pero efectiva.
Nouvelle Vague es un interesante viaje en el tiempo que divierte e invita a conocer sobre la historia del séptimo arte a la vez que nos pone a pensar sobre el mismo. Pero creo que como mero entretenimiento (o como remplazo de un buen documental sobre el mismo tema) se queda un poco corta. Sin dudas será más apreciada por los amantes de esta corriente artística. Para espectadores casuales podría sentirse algo básica y desabrida. Aun así una cinta menor de Linklater me sigue pareciendo más honesta, profunda y memorable que la gran mayoría del cine moderno.
Calificación: 8